
Un estudio reciente de la Universidad de Deusto ha vuelto a poner sobre la mesa un tema incómodo: la brecha digital de género no es solo de acceso o habilidades, sino también de contenidos. Mientras los niños consumen videojuegos de fuerza y poder, las niñas se inclinan por tutoriales de belleza y maquillaje. Esto no es casualidad: es el reflejo de una sociedad que sigue etiquetando intereses según el género. ¿Podemos hacer algo al respecto? Por supuesto.
¿Qué es la tercera brecha digital?
Hasta ahora hablábamos de dos brechas: la de acceso a dispositivos y conexión, y la de competencias digitales. Pero la tercera es más sutil: se refiere a los usos y contenidos que cada género consume y crea. El estudio de Deusto señala que, desde pequeños, se nos empuja hacia ciertos tipos de contenido. Y esto tiene consecuencias: las niñas crecen con menos exposición a áreas como la programación o la estrategia, y los niños pierden oportunidades en creatividad o comunicación.
El peso de los estereotipos en los tutoriales
Los tutoriales son un ejemplo perfecto. Busca “tutorial de maquillaje” y verás miles de vídeos creados mayoritariamente por mujeres para mujeres. Busca “tutorial de programación” y la mayoría de creadores son hombres. No es que las chicas no quieran aprender código, es que no ven referentes. Y los algoritmos agravan el sesgo: si una niña ve un tutorial de maquillaje, YouTube le recomendará más de lo mismo, cerrándole puertas a otros temas.

Datos que invitan a la reflexión
- Según un informe del Pew Research Center, las mujeres jóvenes (18-29) crean tutoriales de belleza el doble que los hombres, pero representan solo el 25% de los tutoriales de tecnología.
- En plataformas como Twitch, los canales de videojuegos son dominados por hombres; los de “just chatting” y manualidades, por mujeres.
- Un estudio de la Universidad de Stanford mostró que los niños de 10 años ya asocian la informática con lo masculino. Los tutoriales refuerzan esa asociación.
¿Qué podemos hacer como creadores y consumidores?
Para padres y madres
No prohíbas, diversifica. Si tu hija ve tutoriales de maquillaje, siéntate con ella y búscale también tutoriales de ciencia o de construcción en Minecraft. Haz lo mismo con tu hijo: enséñale canales de cocina, arte o idiomas. Los niños necesitan ver que el mundo digital no tiene etiquetas.
Para educadores
Integrad tutoriales variados en el aula. Asignad proyectos donde los alumnos creen sus propios tutoriales sobre temas que les apasionen, sin importar el género. Una niña puede grabar un tutorial de estrategia en un juego; un niño, uno de cuidado de la piel. Romper moldes desde pequeños es clave.
Para creadores de contenido
Si tienes un canal de tutoriales, revisa tus sesgos. ¿Tus miniaturas y títulos están dirigidos a un solo género? ¿Usas colores o palabras que puedan excluir? Intenta que tu audiencia sea diversa. Colabora con creadores de otros nichos. Y, sobre todo, si eres mujer y te gusta la tecnología, crea tutoriales: eres un referente necesario.
El poder de los tutoriales para cambiar el juego
Los tutoriales son una herramienta educativa inmensa. Pueden enseñar desde cómo rizar el pelo hasta cómo diseñar un videojuego. El problema no es el contenido en sí, sino que esté segregado. La solución no es que las niñas dejen de ver tutoriales de belleza, sino que también se sientan atraídas por los de ciencia, y que los niños también. Necesitamos más tutoriales que rompan estereotipos: un chico explicando cómo hacer un peinado, una chica mostrando cómo usar un software de edición.
Un futuro sin brechas
Cambiar esto no ocurrirá de la noche a la mañana, pero cada pequeño gesto cuenta. La tercera brecha digital es la más perniciosa porque define lo que queremos ser. Si desde pequeños nos limitan las opciones, estamos frenando talentos. Al final, todos perdemos. Por eso, la próxima vez que busques un tutorial, pregúntate: ¿estoy ampliando mis horizontes o dejándome llevar por lo que “se espera” de mí? Y si creas tutoriales, piensa en quién estás dejando fuera. La red es de todos; hagamos que los contenidos también lo sean.